Querida Angie,
Desde que llegaste, los días tienen otro color. Me gusta cómo te ríes de mis chistes malos, cómo arrugas la nariz cuando algo no te convence y cómo haces que cualquier lugar se sienta como casa.
Gracias por tu paciencia, por tus abrazos largos y por elegirme también en los días difíciles.
Esta carta es pequeña para todo lo que siento, pero quería que la tuvieras siempre a mano.
Con todo mi amor,
Tu persona favorita


